Cuando un incendio forestal se acerca a un pueblo, los vecinos quieren ayudar. Muchos conocen el monte mejor que nadie, y algunos tienen tractores, cubas o desbrozadoras. Esa ayuda vale mucho, pero en un incendio el peligro cambia en minutos: basta un golpe de viento para que el fuego corte una carretera.
Esta guía es para quien tendrá que organizar esa ayuda: el ayuntamiento, su servicio de protección civil y la agrupación de voluntarios, si la hay. Completa la guía sobre voluntarios espontáneos con lo que es propio de un incendio: qué tareas se pueden dar a un voluntario, cuáles no y qué dice la normativa.
Lo que pasó en León en agosto de 2025
El incendio que empezó el 10 de agosto de 2025 en Molezuelas de la Carballeda (Zamora) pasó al día siguiente a la provincia de León. El martes 12, dos vecinos que colaboraban como voluntarios en el operativo de extinción quedaron atrapados por las llamas en una carretera cerca de Nogarejas. Uno murió ese mismo día y el otro, dos días después, en el hospital. Según el consejero de Medio Ambiente de Castilla y León, dos lenguas de fuego se juntaron por sorpresa y los atraparon.
No lo contamos para decir que los vecinos no deben ayudar, sino para dejar claro dónde. Cerca del frente, el fuego puede cambiar en segundos, y conocer el monte no protege de eso. Ese terreno es para el personal de extinción, con formación y equipo de protección. Lejos de las llamas, en cambio, hace falta mucha gente, y durante días.
Qué dice la normativa
1. El plan tiene que prever a los voluntarios espontáneos. La Directriz Básica de Planificación de Protección Civil ante el riesgo de incendios forestales, aprobada en abril de 2026, pide que el plan especial tenga previsto cómo coordinar y, en su caso, incorporar a un número posiblemente elevado de ciudadanos que se ofrezcan a colaborar de manera espontánea. Todos los planes de protección civil tienen cuatro años para adaptarse a ella.
La misma directriz exige un plan de actuación de ámbito local en los municipios que determine el plan de su comunidad autónoma, y que los planes incluyan medidas de protección de los animales.
2. En la extinción manda el director técnico. La Ley de Montes le da la condición de agente de la autoridad y le permite movilizar medios públicos y privados de acuerdo con un plan de operaciones. La autoridad local también puede movilizar medios adicionales, pero según ese mismo plan (artículo 47.1). Dicho de otro modo: el tractor o la cuba de un vecino se usan cuando y donde lo decide quien dirige la extinción, no por iniciativa propia. La misma ley da prioridad a los servicios de extinción en el uso de las carreteras y del resto de infraestructuras públicas (artículo 47.2).
3. Avisar es obligatorio; exponerse, no. Quien vea que empieza un incendio está obligado a avisar a la autoridad o a los servicios de emergencia y, en su caso, a colaborar en la extinción dentro de sus posibilidades (artículo 45 de la Ley de Montes). La Ley 17/2015 del Sistema Nacional de Protección Civil añade que los ciudadanos deben evitar exponerse a los riesgos y, una vez sobrevenida la emergencia, actuar según las indicaciones de los servicios públicos (artículo 7 ter).
En la práctica, el voluntario espontáneo de un incendio se incorpora a la estructura del plan: lo registra el ayuntamiento o una entidad, recibe una tarea concreta y la hace donde le indican, con su seguro y sus instrucciones, como en cualquier otra emergencia.
Dónde hace falta gente
La directriz encarga al grupo de apoyo logístico y asistencia social los suministros de la zona afectada y los albergues para los desplazados: el control de quién se aloja en ellos, su abastecimiento y la atención psicológica y social. Casi todo lo que puede hacer un voluntario sin formación en extinción está ahí:
- La base de los equipos de extinción. Preparar y repartir comida y bebida, cargar material y ayudar en los relevos, siempre en la base y nunca en el frente.
- El albergue de evacuados. Recibir a quien llega, ayudar a llevar la lista de personas alojadas, repartir comida, mantas y enseres, y acompañar, sobre todo a mayores y a niños. La atención psicológica la presta personal específico; el voluntario acompaña y avisa si alguien la necesita.
- Los traslados. Llevar a quien no tiene cómo salir, por las rutas y a los puntos que indique la dirección de la emergencia.
- Los animales. Trasladar ganado y animales de compañía fuera de la zona de peligro y atenderlos, cuando la dirección de la emergencia lo autorice.
- Las donaciones. Recibir, ordenar y repartir lo que se pide, y solo lo que se pide.
Y cuando el incendio se da por controlado, el trabajo sigue: los evacuados vuelven a casa, hay que limpiar y hay vecinos que lo han perdido todo.
Lo que no se le pide a un voluntario
- Ir al frente o a las zonas cortadas. Ni a pie, ni en coche, ni para hacer fotos.
- Usar su maquinaria por su cuenta. Tractores, cubas y desbrozadoras se ofrecen a quien dirige la extinción, que decide si se usan, dónde y con quién.
- Ocupar las carreteras. Los accesos tienen que quedar libres para los medios de extinción y para la evacuación.
- Presentarse sin avisar. Mejor inscribirse en el punto de registro o por el canal que haya abierto el ayuntamiento que ir directamente a la zona.
En resumen
| Cuándo | Qué | Quién |
|---|---|---|
| Antes | Plan local que prevea cómo incorporar a los voluntarios | Ayuntamiento, si el plan autonómico lo exige |
| Antes | Lista de tareas lejos del fuego y de lo que no se hace | Protección civil municipal |
| Antes | Lugares previstos para el albergue y el punto de registro | Ayuntamiento |
| Antes | Seguro que cubra a los voluntarios ocasionales | Ayuntamiento y su aseguradora |
| Durante | Registro, tarea concreta, responsable y turno | Punto de registro |
| Durante | Maquinaria de los vecinos, solo a través de la dirección de extinción | Director técnico de extinción |
| Después | Dar las gracias, certificar y evaluar | Ayuntamiento o entidad |
Cómo encaja PeopleForPeople
En PeopleForPeople, el escenario de incendio forestal trae cuatro tareas ya definidas: apoyo logístico a los equipos de extinción, que se hace en la base y sin acceso al frente; atención en el albergue de evacuados; traslado de personas evacuadas, y rescate y traslado de animales. La entidad, una vez verificada, ajusta las plazas y publica. El aviso llega a los voluntarios que tienen la zona dentro de su radio, y cuando se cubren las plazas, la tarea ya no admite a nadie más. Quien coordina marca en la app quién ha llegado a cada punto, así que en la base y en el albergue se sabe con quién se cuenta. Las horas se calculan solas y la entidad las valida; son la base del certificado.
Lo que no hace: no sustituye al plan de emergencias ni a la dirección de la extinción, y no asegura a nadie, porque el seguro lo contrata cada entidad. Tampoco tendrá cuenta todo el que se presente, así que el punto de registro presencial sigue haciendo falta. Lo explicamos en la página para Protección Civil.
Esta guía resume la normativa y las buenas prácticas para orientarse; no sustituye al plan de emergencias de cada municipio ni a las instrucciones de quien dirige la extinción. Los planes de protección civil, y en especial los de incendios, cambian de una comunidad autónoma a otra.
Fuentes
- Directriz Básica de Planificación de Protección Civil ante el riesgo de incendios forestales — Resolución de 23 de abril de 2026, de la Subsecretaría. Boletín Oficial del Estado n.º 102, 27 de abril de 2026.
- Ley 43/2003, de 21 de noviembre, de Montes (texto consolidado) — Boletín Oficial del Estado.
- Ley 17/2015, de 9 de julio, del Sistema Nacional de Protección Civil (texto consolidado) — Boletín Oficial del Estado.
- Muere un voluntario que ayudaba a apagar uno de los incendios de León — El Debate, 12 de agosto de 2025.
- Segunda víctima mortal en el incendio de Molezuelas (Zamora) que pasó a León — The Objective, 14 de agosto de 2025.



