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Voluntarios en una ola de calor: llamadas, agua y acompañamiento

El calor mata sobre todo a personas mayores, y muchas viven solas. Qué piden los planes, qué se hace ya en Barcelona y en Francia, y cómo organizar las llamadas, el reparto de agua y el acompañamiento.

Publicado el · Olas de calor · España · 8 min de lectura

Voluntarios en una ola de calor: llamadas, agua y acompañamiento
Guía para ayuntamientos, servicios sociales y entidades de voluntariado.

Una ola de calor no deja calles destrozadas ni columnas de humo, pero mata. Según las estimaciones del sistema MoMo, del Instituto de Salud Carlos III, el calor causó 5.807 muertes en España entre el 15 de mayo y el 30 de septiembre de 2026. Es el verano más mortífero de la última década, por encima de 2022 (4.789) y de 2025 (3.832). El 97 % eran personas de 65 años o más, y el 62 %, de más de 85.

Son estimaciones estadísticas, no un recuento de certificados de defunción, pero dicen con claridad a quién hay que proteger. Y hay un factor de riesgo que no depende de la salud: vivir solo. Si nadie llama ni pasa por casa, nadie se entera a tiempo de que alguien está mal.

Esta guía es para quien organiza la respuesta en un municipio: los servicios sociales, protección civil y las entidades de voluntariado que colaboran con ellos. Lo general sobre cómo incorporar a quien se ofrece a ayudar está en la guía sobre voluntarios espontáneos.

Quién corre más riesgo

El Plan Nacional de Actuaciones Preventivas de los Efectos del Exceso de Temperaturas sobre la Salud, del Ministerio de Sanidad, enumera los factores de riesgo. Además de la edad y de las enfermedades crónicas, cuenta los ambientales y sociales: vivir solo, no tener hogar, tener pocos recursos y vivir en una casa que se calienta en exceso y no se puede refrescar. Sanidad añade que el impacto del calor se concentra sobre todo en los mayores de 75 años.

Qué piden los planes

El plan de Sanidad cuenta con los servicios sociales municipales. El plan de 2026 se aprobó el 28 de abril y se activa cada año de mediados de mayo al 30 de septiembre, con un nivel de riesgo diario para cada una de las 182 zonas de meteosalud. Encarga a la red de servicios sociales municipales, que gestiona la ayuda a domicilio, la teleasistencia y los centros sociales, identificar a la población a la que hay que llegar. Y pide reforzar las vías para que las personas en riesgo, sus familias y sus vecinos puedan avisar de una emergencia o recibir ayuda.

Protección civil también lo contempla. La Directriz Básica de Planificación de Protección Civil ante el riesgo de fenómenos meteorológicos adversos, aprobada en abril de 2026, incluye las olas de calor y, entre sus efectos, el riesgo para la salud de las personas vulnerables: mayores de 65 años, lactantes y menores de 4 años y enfermos crónicos. Como la de incendios, pide que el plan especial prevea cómo coordinar e incorporar a los ciudadanos que se ofrezcan a colaborar de manera espontánea.

En un municipio, eso quiere decir que los servicios sociales saben a quién hay que llamar, y que un voluntariado organizado multiplica las llamadas y las visitas que se pueden hacer.

Lo que ya funciona

Barcelona: los radares. Radars es un proyecto comunitario de los servicios sociales del Ayuntamiento de Barcelona para paliar la soledad no deseada de las personas mayores y prevenir situaciones de riesgo. Vecinos, comercios, farmacias, entidades y voluntarios hacen de «radar»: se fijan en las personas mayores que tienen cerca y, si notan un cambio, avisan al proyecto, y responden los servicios sociales, los de salud y otros equipamientos del barrio. Los voluntarios, además, llaman a las personas mayores y las invitan a actividades.

Barcelona: los refugios climáticos. En el verano de 2026, la ciudad tenía 500 refugios climáticos, un centenar más que en 2025. Más de tres cuartas partes son espacios interiores, y por primera vez hay 60 microrrefugios en farmacias, comercios y entidades, para descansar un rato. Según Betevé, el 99 % de los vecinos tiene uno a menos de diez minutos a pie de casa.

Francia: el registro de personas vulnerables. Cada ayuntamiento francés tiene que llevar un registro nominativo de las personas vulnerables que viven en su casa y piden inscribirse, o lo piden por ellas su familia o sus servicios de ayuda: mayores de 65 años, mayores de 60 reconocidas como no aptas para trabajar y adultos con discapacidad. Cuando se activa la alerta de nivel 3 por calor, el ayuntamiento llama a cada persona inscrita para saber si necesita algo y recordarle cómo protegerse. Si alguien no contesta y el silencio preocupa, los servicios sociales municipales pueden avisar a la policía municipal.

Son tres ideas fáciles de copiar: alguien que se fija, alguien que llama y un sitio fresco adonde ir.

Tres tareas para voluntarios

1. Llamadas de seguimiento. Llamar cada día de alerta a las personas mayores que viven solas, siempre a partir del listado de los servicios sociales, con personas que han aceptado recibir esas llamadas, y no de listas hechas por los voluntarios. Conviene preparar un guion breve: cómo se encuentra, si bebe agua, si la casa está fresca, si necesita algo. Y un protocolo claro para cuando alguien no contesta o se le nota mal: el voluntario avisa a su responsable y a los servicios sociales y, si es una urgencia, llama al 112. No da consejos médicos.

2. Reparto de agua en la calle. En las zonas donde hay personas sin hogar y en las paradas de transporte, en coordinación con los servicios sociales y con las entidades que ya trabajan con esas personas. Además de agua, el voluntario puede informar de dónde está el refugio climático más cercano.

3. Acompañamiento a espacios frescos. Llevar a un refugio climático o a un espacio climatizado a las personas que no pueden ir solas, cuando lo piden o lo aceptan.

El calor también afecta a los voluntarios: turnos cortos, agua, gorra y descansos, y nada de esfuerzos en las horas centrales del día. Es lo mismo que Sanidad recomienda a todo el mundo: beber con frecuencia aunque no se tenga sed, buscar la sombra o lugares climatizados y reducir la actividad física en las horas de más calor.

En resumen

Cuándo Qué Quién
Antes del verano Listado de personas que aceptan recibir llamadas Servicios sociales
Antes del verano Voluntarios con guion de llamada y protocolo de aviso Servicios sociales y entidades
Antes del verano Mapa de refugios climáticos y puntos de agua Ayuntamiento
En cada alerta Llamadas diarias y reparto de agua, en turnos cortos Voluntarios, con su responsable
En cada alerta Avisos a los servicios sociales o al 112 cuando hace falta Responsable de turno
Después Balance, dar las gracias y certificar Ayuntamiento o entidad

Cómo encaja PeopleForPeople

En PeopleForPeople, el escenario de ola de calor trae tres tareas ya definidas: llamadas de seguimiento a personas mayores solas, según el listado de los servicios sociales; reparto de agua en la calle, en zonas con personas sin hogar y en paradas de transporte, y acompañamiento de personas vulnerables a los refugios climáticos. La entidad, una vez verificada, ajusta las plazas y publica. El aviso llega a los voluntarios que tienen la zona dentro de su radio, y cuando se cubren las plazas, la tarea ya no admite a nadie más. Quien coordina marca en la app quién ha llegado, las horas se calculan solas y la entidad las valida; son la base del certificado. Fuera de las olas de calor, el escenario de apoyo vecinal sirve para organizar visitas de compañía todo el año.

Lo que no hace: no sustituye al plan de calor ni a los servicios sociales, que son quienes saben a quién hay que llamar, y no asegura a nadie, porque el seguro lo contrata cada entidad. Lo explicamos en la página para ayuntamientos.

Esta guía resume los planes y las buenas prácticas para orientarse; no sustituye al plan de calor de cada comunidad autónoma o municipio ni al criterio de los servicios sanitarios.

Fuentes

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