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DANA de Valencia: sobraban manos, faltaba quien las coordinara

Miles de personas cruzaron a pie hasta los pueblos inundados con palas y escobas. Muchas pasaron horas esperando sin saber adónde ir. Lo que faltó no fue gente: fue información.

Publicado el · Inundación · Valencia · octubre y noviembre de 2024 · 5 min de lectura

Voluntarios con escobas y botas limpian el barro de una calle tras la DANA
Voluntarios limpiando el barro en una calle de l'Horta Sud tras la DANA. · Foto: [crédito pendiente]

El 29 de octubre de 2024 una DANA descargó lluvias torrenciales sobre la provincia de Valencia. Las riadas arrasaron en pocas horas los pueblos del sur de la ciudad —Paiporta, Sedaví, Alfafar, Catarroja, Picanya, Albal— y dejaron calles enteras sepultadas bajo el barro. Dos semanas después, el Centro de Integración de Datos, el único organismo autorizado a dar cifras oficiales, contaba ya 216 personas fallecidas.

Lo que vino después fue una movilización de voluntariado enorme. Y también una lección sobre lo que pasa cuando la ayuda llega sin nadie que la ordene.

Una marea de gente con palas y escobas

Desde el primer fin de semana, miles de personas cruzaron a pie el cauce del Turia por la pasarela que une el barrio de Sant Marcel·lí con La Torre, cargadas con palas, escobas, cubos y agua. El 8 de noviembre el Ayuntamiento de València decidió llamarla «Puente de la Solidaridad», y al día siguiente la agencia EFE la describía llena de voluntarios camino de Paiporta, Sedaví o Alfafar.

El sábado 2 de noviembre, la Generalitat convocó a quien quisiera ayudar en la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Se presentaron miles de personas: muchas más de las que cabían en los autobuses, y muchas de las que subieron pasaron la mañana sin llegar a ningún sitio donde hicieran falta.

Lo que contaron los voluntarios

Los periódicos de aquellos días recogieron lo mismo desde lugares distintos:

«Nadie nos ha dicho qué tenemos que hacer y hemos tenido que autoorganizarnos como hemos podido».

— Una voluntaria en Sedaví, en El País (2 de noviembre de 2024)

«Mano de obra hay de sobra, pero falta organizar».

— Voluntarios llegados a Algemesí, en Levante-EMV (2 de noviembre de 2024)

En Chiva, una brigada de voluntarios enviada en autobús explicó a El Salto que el ayuntamiento no sabía que iban a llegar: «Llegamos a Chiva y desde alcaldía nos informan de que no se le había notificado la llegada de voluntarios». Les propusieron irse a otra zona «porque en el pueblo no éramos útiles».

Qué falló, en realidad

No faltó gente. Faltaron cuatro cosas que no dependen de la buena voluntad:

  • Saber dónde hacía falta ayuda y de qué tipo. Mientras en unas calles sobraban manos, en otras no llegaba nadie.
  • Saber cuántas personas iban a cada sitio. Los autobuses salían sin que el pueblo de destino supiera que llegaban.
  • Saber qué sabía hacer cada uno. Un electricista, una enfermera o alguien con un todoterreno valían más en tareas concretas que achicando barro.
  • Un punto de contacto con quien mandaba en cada zona. Sin él, cada grupo se organizaba por su cuenta.

Cómo podría organizarse con PeopleForPeople

PeopleForPeople nació después de aquellos días, precisamente por lo que se vio en ellos. Así funcionaría hoy una respuesta como esa:

  1. El ayuntamiento o la entidad verificada lanza la operación desde un escenario preparado de inundación, con las tareas ya definidas: retirada de barro, reparto de agua, traslado de material.
  2. Cada misión dice dónde, cuándo y cuántas personas hacen falta. Cuando se cubren las plazas, deja de aparecer. Así no se acumulan doscientas personas en una calle mientras la de al lado espera.
  3. El aviso llega a quien está cerca y sabe hacer lo que se necesita, por ejemplo transporte con vehículo propio o conocimientos sanitarios.
  4. Quien coordina marca en la app quién ha llegado. Sabe en todo momento con cuántas personas cuenta, y las horas de cada voluntario quedan registradas y validadas para su certificado.
  5. Los vecinos afectados pueden pedir ayuda directamente: describen lo que necesitan, marcan el punto en el mapa y eligen la urgencia. Su dirección exacta solo la recibe la persona que aceptan.

Nada de esto sustituye a los servicios de emergencia. Sirve para que la ayuda voluntaria, que llega siempre y en enormes cantidades, se pueda aprovechar.

Qué puedes hacer hoy

  • Si quieres ayudar: crea tu cuenta, indica qué sabes hacer y en qué zona estás. Cuando haya una misión que encaje, te llegará el aviso.
  • Si trabajas en un ayuntamiento o en una ONG: la próxima emergencia se coordina mejor si el escenario está preparado antes. Escríbenos y te enseñamos cómo.

Fuentes

Otros casos