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Cómo captar voluntarios: lo que dicen los datos y lo que permite la ley

El 19 % de quienes no hacen voluntariado dice que probablemente o seguro lo hará el año que viene. Qué los frena, según el barómetro de 2025 de la Plataforma del Voluntariado de España, y qué puede hacer una entidad: formatos cortos, ofertas claras y respuesta rápida.

Publicado el · Gestión del voluntariado · España · 7 min de lectura

Una voluntaria sonríe en un bosque mientras otras personas recogen basura en bolsas
Guía para ONG y entidades de voluntariado. · Foto: Vitaly Gariev / Unsplash

En España hace voluntariado el 10,5 % de la población de 14 años o más: más de 4,4 millones de personas. La cifra lleva años estable, entre el 10 y el 11 %, según el barómetro de 2025 de la Plataforma del Voluntariado de España, hecho con una encuesta a 1.203 personas en junio de 2025.

Hay margen para crecer. Entre quienes no hacen voluntariado, el 16,2 % dice que probablemente lo hará el año que viene, y el 2,8 %, que seguro. Esta guía repasa qué los frena y qué puede hacer una entidad para que den el paso, dentro de lo que pide la Ley 45/2015, de Voluntariado.

Qué frena a la gente

Las razones más citadas para no hacer voluntariado, según el barómetro:

  • La falta de tiempo por el trabajo o los horarios: 37,3 %. Sigue siendo la primera, aunque ha bajado más de cinco puntos en un año.
  • El descontento o la desconfianza hacia las ONG: 19,3 %.
  • El desconocimiento o la falta de información: 17,8 %, más de cuatro puntos por encima del año anterior.

Aparece también una razón que depende solo de la entidad: haberlo intentado y que nadie avisara después. La mencionan sobre todo las mujeres.

Y los cuidados pesan: quienes tienen a su cargo personas dependientes hacen menos voluntariado que quienes no las tienen.

Formatos para quien tiene poco tiempo

El voluntariado no tiene por qué ser un compromiso semanal durante años. La Ley 45/2015 considera voluntariado también (artículo 3.4):

  • las acciones concretas y específicas, sin integrarse en programas globales o a largo plazo;
  • las que se hacen a distancia, con las tecnologías de la información, sin presencia física en la entidad.

En los dos casos, a través de una entidad de voluntariado y con lo mismo que cualquier otro voluntariado: la relación se establece siempre con un acuerdo de incorporación (artículo 12.1), y la persona tiene derecho a seguro y formación (artículo 10.1). Un turno en una recogida, una mañana de limpieza o una traducción hecha desde casa caben en este formato.

Una oferta que se entienda

Contra la falta de información, la oferta tiene que decir lo que alguien necesita para decidir:

  • Qué tareas hará, concretas: «reparto del sábado, de 10:00 a 13:00» dice más que «colaborar con la entidad».
  • Dónde y cuándo, y cuánto tiempo pide en total.
  • Qué formación recibirá antes de empezar.
  • Quién le acompañará y cómo se comunicará con la entidad.
  • Qué gastos se le reembolsan.
  • Qué requisitos hay: por ejemplo, el certificado negativo de delitos sexuales si la tarea tiene contacto habitual con menores (artículo 8.4).

Es lo mismo que recogerá después el acuerdo de incorporación: funciones, tiempo de dedicación, gastos, formación y duración del compromiso (artículo 12.2). Si se publica antes, nadie se lleva sorpresas. Lo explicamos en la guía sobre el acuerdo de incorporación.

Responder a cada persona

Quien se ofrece y no recibe respuesta se pierde. Algunas pautas:

  • Contestar en pocos días, aunque sea para decir que ahora no hay plaza.
  • Decir el siguiente paso y cuándo: una llamada, una sesión informativa, la primera formación.
  • Guardar el contacto, con su permiso, para la próxima misión.
  • Que alguien se encargue de las altas, para que ninguna solicitud se quede en un buzón.

Ganarse la confianza

Contra la desconfianza:

  • Contad quiénes sois: dónde estáis inscritos, quién dirige la entidad, de dónde sale el dinero y en qué se gasta.
  • Publicad lo que es obligatorio. Las entidades privadas que reciben en un año más de 100.000 euros en ayudas o subvenciones públicas, o en las que esas ayudas son al menos el 40 % de sus ingresos (con un mínimo de 5.000 euros), tienen las obligaciones de publicidad activa de la ley de transparencia (artículo 3.b de la Ley 19/2013).
  • Enseñad lo que hacen los voluntarios y lo que consiguen: horas, actividades, personas atendidas.
  • Cumplid desde el primer día: acuerdo, seguro y formación. Lo repasamos en la guía sobre la Ley 45/2015.
  • Pensad en lo que mira quien se apunta. Lo contamos en la guía sobre cómo elegir una organización de voluntariado.

Más allá del perfil de siempre

La entidad puede seleccionar a sus voluntarios según sus fines y la tarea, pero sin discriminación por sexo, origen, religión, discapacidad, edad o cualquier otra circunstancia personal o social (artículo 14.1.a). Según el barómetro, hay margen en varios grupos:

  • Jóvenes. El peso de quienes tienen entre 14 y 24 años entre las personas voluntarias subió seis puntos en un año, y las nuevas incorporaciones se dan sobre todo entre los 14 y los 44 años. Con menores de edad hay reglas propias: consentimiento de los padres o tutores entre los 16 y los 18 años, y autorización expresa entre los 12 y los 16 (artículo 8.2). Lo explicamos en la guía sobre voluntariado y menores.
  • Personas con discapacidad. El 12,4 % de las personas voluntarias tiene alguna discapacidad. La entidad tiene que garantizar la accesibilidad: información, formación y tareas en formatos adecuados (artículo 8.3).
  • Quien ya colabora de otra forma. Entre quienes dicen que probablemente harán voluntariado, el 26,6 % ya colabora de manera informal. Socios, donantes y asistentes a vuestras actividades son candidatos naturales.
  • Quien ayudó en una emergencia. Cómo invitar a quedarse a los voluntarios espontáneos lo explicamos en su guía.

Que se queden

Quien empieza tiende a quedarse: la mayoría de las personas voluntarias lleva al menos dos años, y el grupo más numeroso, más de diez. Lo que la ley reconoce a los voluntarios ayuda a que sigan:

  • Formación a lo largo de toda su actividad, no solo al empezar (artículos 10.1.b y 14.2.f).
  • Participar en los programas: en su diseño, su ejecución y su evaluación (artículos 10.1.d y 14.2.g).
  • Reconocimiento por su contribución y por lo que han aprendido (artículo 10.1.i), y un certificado cuando lo pidan (artículo 24.1). Lo explicamos en la guía sobre el certificado.

En resumen

Freno Qué hacer
Falta de tiempo Acciones puntuales y a distancia
Desconfianza hacia las ONG Contar quiénes sois y en qué gastáis
Falta de información Ofertas con tareas, lugar y horario
«Lo intenté y no me avisaron» Responder siempre, aunque sea que no
Cuidados familiares Turnos cortos y horarios flexibles

Cómo encaja PeopleForPeople

En PeopleForPeople, la entidad, una vez verificada, publica cada misión con sus tareas, las plazas de cada una, el lugar y el horario: lo que una persona necesita para decidir. El aviso llega a los voluntarios que tienen la zona dentro de su radio y han elegido ese tipo de misión. Las conversaciones cuelgan de cada misión, no de un grupo abierto donde todo se mezcla. Quien coordina marca quién ha llegado, la entidad valida las horas, y esas horas son la base del certificado que expide la entidad.

Lo que no hace: no capta por vosotros. La app aún no está en las tiendas, y una oferta clara, una respuesta rápida y el trato del primer día siguen dependiendo de la entidad. Lo explicamos en la página para ONG y asociaciones.

Los datos son del barómetro de 2025 de la Plataforma del Voluntariado de España. Las pautas son orientativas y no sustituyen al asesoramiento jurídico.

Fuentes

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